Amigurumi

Amigurumi para principiantes: cómo empezar tu primer amigurumi

El amigurumi son muñecos pequeños de crochet rellenos, tejidos sobre todo en punto bajo, y lo que suele complicar a quienes empiezan no es el punto en sí, sino el tamaño del ganchillo, el conteo de puntos y el relleno.

Usa un ganchillo más pequeño de lo habitual

El amigurumi se teje más apretado que una prenda normal a propósito, para que el relleno no se vea entre los puntos. Bajar uno o dos números de ganchillo respecto a lo que indica la etiqueta de la lana suele arreglar una tela que se ve floja o con huecos.

Mantén el conteo de puntos exacto

La mayoría de las piezas de amigurumi parten de un anillo inicial y crecen en vueltas con aumentos precisos, así que la forma final depende de acertar el número de puntos en cada vuelta. Un marcador de puntos en el primer punto de cada vuelta facilita mucho detectar un error antes de que se acumule.

Rellena poco a poco

Añade relleno poco a poco a medida que avanzas, en lugar de todo de golpe al final: es más fácil conseguir una forma firme y uniforme sin estirar los puntos, y mucho más fácil corregir un bulto pronto que cuando la pieza ya está cerrada.

Preguntas frecuentes

¿Qué punto se usa más en amigurumi?

El punto bajo es el punto principal, porque crea una tela densa y apretada que retiene el relleno y no deja huecos visibles.

¿Qué tamaño de ganchillo debo usar para amigurumi?

Un ganchillo uno o dos números más pequeño de lo que recomienda la etiqueta de la lana es un punto de partida habitual: el objetivo es una tela apretada y sin huecos, no la caída que buscarías en un jersey.

¿Necesito una lana especial para amigurumi?

No; tanto el algodón como el acrílico de grosor aran o DK funcionan bien. El algodón suele dar puntos más definidos, mientras que el acrílico es más fácil de encontrar en colores vivos.